Varimathras, un señor del Terror Nathrezim que sirvió a la Legión Ardiente bajo el mando del eredar Kil’jaeden, fue forzado a aliarse con los Forsakens liderados por Sylvanas, a cambio de mantenerle con vida después de haber sido él y sus hermanos vencidos por las hordas no-muertas. Ahora reside en la Sala Real de Undercity al lado de Sylvanas.
Durante la Tercera Guerra, los señores del Terror fueron enviados para liderar a las fuerzas de la Legión Ardiente en la batalla. Sirvieron a la tarea como comandantes en el campo, estrategas y dirigieron a las tropas desde detrás del frente. Los señores del Terror fueron responsables de la invocación de Archimonde “el Desafiante” , que fue el General de las fuerzas demoniacas.
Los señores del Terror Mal´ganis y Tichondrius fueron los primeros en extender la contaminación y la corrupción de la Legión a Lordaeron y Felwood respectivamente, y después de sus muertes en manos de los enemigos del Azote, fueron Varomathras y sus hermanos, Detheroc y Balnazzar, quienes se encargaron de dirigir a las fuerzas no-muertas en Lordaeron mientras Archimone llevó a sus tropas a través del mar hacia Kalimdor para coger energía del Árbol del Mundo, llamado por los elfos Nordrassil (”Corona de los Cielos”), en el Monte Hyjal.
Bastantes meses pasaron después de la marcha de Archimonde y de su posterior muerte durante la batalla del Monte Hyjal, aunque los tres señores del Terror eran inconscientes de los eventos y continuaron la vigilia sobre Lordaeron, manteniendo su ocupación de la capital. Tan pronto empezaron a sospechar la posibilidad de sus planes, estas desaparecieron cuando el Rey Arthas irrumpió en los límites de la ciudad, anunciando la derrota de la Legión y la muerte de Archimonde. Arthas había venido para reclamar el trono de Lordaeron y vengarse de los señores del Terror para completar la derrota de la Legion, pero Varimathras y sus hermanos desataron su ira, refugiandose en Plaguelands donde trazaron su siguiente movimiento.
Sabiendo que no serían capaces de derrotar a las fuerzas del Rey Lich, además de la posible combinación de Kel´thuzad y Sylvanas, Varimathras decidió llamar a Sylvanas para hablar en secreto, revelándole la cada vez mayor debilidad de los poderes de Arthas y del Rey Lich, y haciendo con ella un trato para derrocar a Arthas. Sedienta de venganza por haberla convertido en una no-muerta maldita, Sylvanas se deleitó con la oportunidad de devolverle con la misma moneda a Arthas. Después de que los señores del Terror le quitaran sus fuerzas, Sylvanas intentó asesinarlo, sin embargo, debido a la intromisión de Kel´thuzad, Arthas escapó de su venganza. En vez de asesinarle, Sylvanas tornó su vista a la capital de Lordaeron. Arthas huyó a Northrend y nunca más fue una amenza, por lo tanto el conflicto se redujo a la batalla entre los señores del Terror y Sylvanas, ambos buscando hacerse con el control de Lordaeron, y además, la libertad. A la vez que el control del Rey Lich sobre el Azote iba menguando, cada vez más no-muertos iban siendo leales a Sylvanas.
Después de la huída de Arthas, Varimathras volvió a visitar a Sylvanas, ofreciéndola un puesto en el ejército de los señores del Terror como agente. Ella lo rechazó, indispuesta a acabar con su nueva libertad. Varimathras la señaló como enemiga de la Legión Ardiente y le advirtieron a Sylvanas de que no se entrometiera en su camino de reinar Plaguelands. Sylvanas sabía de que si quería volver a vivir en paz con sus compañeros, los señores del Terror debían ser derrotados y destruidos. Por lo tanto, recorrió el bosque, utilizando sus banshees para poseer el más poderoso denizen con la intención de acumular sus fuerzas. Después envió a su ejército contra las fuerzas de Varimathras, quien presentó apenas resistencia. Sylvanas aniquiló su ejército y estaba preparada para ejecutarlo, pero Varimathras suplicó por su vida. Él le ofreció su servicio, además de su conocimiento en las tácticas y en la localización de las bases de sus hermanos, a cambio de su vida. En un acto de verdadera clemencia, Sylvanas aceptó su oferta y garantizó a Varimathras que permanecería con vida.
Sylvanas utilizó a su nuevo subordinado para encontrar la base de Detheroc, quien había esclavizado a un largo número de soldados humanos, manipulándoles para que trabajaran para él. Su líder era Lord Garithos, el último líder del ejército de Lordaeron. A pesar de la amenaza recibida, Sylvanas fue capaz de golpear con un viento que dejó inválidos tanto a los humanos como a los no-muertos del Azote, recurriendo a sus banshees para poseer a algunos exploradores e infiltrarse en la base de Detheroc. Mientras los enemigos dormían, Sylvanas rápidamente inutilizó y destruyó las bases una por una sin que pudieran alertar de los acontecimientos. Sylvanas “hizo trizas” a Detheroc, y con él muerto, los humanos recuperaron la libertad con la condición de forjar una tenue alianza con Sylvanas. Con Garithos y su ejército de su lado, marcharon a la última amenaza, Balnazzar.
Asaltaron el fuerte de Balnazzar en las ruinas de la capital de Lordaeron en dos grupos, por un lado el ejército de Sylvanas y por el otro las fuerzas de Lord Garithos. Balnazzar pidió refuerzos a los demonios a través de un portal, pero a pesar de su resistencia, acabaría siendo derrotado. Fue rodeado por Sylvanas y Garithos y, como última prueba de la fidelidad de Varimathras, Sylvanas le ordenó que lo matara. Varimathras estaba dolido ante dicha acción, pues violaba las leyes de los Nathrezim que decían que no podían matarse entre ellos. Sin embargo, valoró su vida por encima de todo lo demás, y sin ningún arrepentimiento mató brutalmente a Balnazzar. (Al parecer Balnazzar fingió su muerte, pues sigue vivo).
Una vez que realizó la tarea y los señores del Terror habían caído, Lordaeron fue por fin libre del Azote. Entonces Lord Garithos ordenó a Sylvanas y a su ejército que se marcharan de su ciudad. Ante esto, Sylvanas mandó a Varimathras a matar a Garithos. Lo hizo con placer, lo que solidificó su puesto entre los Forsakens de Lordaeron. Varimathras ayudó a Sylvanas a construir la nueva capital, que se llamaría Undercity. Será en este momento cuando Sylvanas nombró a su pueblo Forsaken, los no-muertos libres.
Varimathras ha servido aparentemente a Sylvanas de forma incuestionable desde ese momento y ahora le sirve como su mayordomo, trabajando sin cesar en salvar Undercity frente a todas las amenazas externas, especialmente de la de sus maestros. El hecho de que Varimathras aún no haya traicionado a Sylvanas significa que debe tener una fuerte influencia sobre él, solo el tiempo dirá lo que podrá llegar a ser. Es posible que Varimathras ya haya traicionado a los Forsaken, pero como ha podido suceder no lo sabemos. Hay rumores de que Balnazzar vive. Es posible de que esten tramando una gran conspiración para manipular a los Forsakens y reclamarlos para la Legion Ardiente, o para ellos mismos.
El señor del Terror Varimathras controla a los Forsakens, y posee casi tanto poder como Sylvanas. Sin embargo hay una tendencia entre los no-muertos. Parecen estar divididos en dos bandos, aquellos que sirven a Sylvanas y los otros que siguen a Varimathras. Sylvanas no confía del todo en Varimathras, pero sigue creyendo que él es su fiel siervo. Si no anda con cuidado puede encontrarse con que ya no gobierna sobre los Forsakens.
De hecho, es posible que Varimathras siga en contacto con Stratholme. Basado en una corta historia, el mensajero forsaken Kalasan había interceptado mensajes de un traidor en Undercity comunicándose con Stratholme y Kel´Thuzad. Entró el sala del Trono de Sylvanas para contarle lo que había averiguado, pero descubrió su error. No se dio cuenta que ella no estaba en la sala, y cuando contó todo lo que sabía, se quedó solo ante la persona que sospechaba, Varimathras, quien cerró las puertas para que no pudiera escapar.
Citas
- “Detheroc utilizó su telepatia para esclavizar a un Señor humano. Su nombre era Garabon, Gilithos o algo así. Todos los nombres de humanos me suenan igual.”
- “Sylvanas tiene más fuerza de lo que piensas, hermano. Me arriesgaré con ella.”
- ” Cada día que pasa te pareces más a uno de nosotros, mi Señora.”
- ” Cuida tu lengua, rata humana.”
- ” Como me gusta cuando los planes salen bien.”
- ” Lo siento, no hago entrevistas.”
- ” Nuestro culto no difiere mucho de un grupo maniaco de fanaticos que empuñan cuchillos.”
- ” Siempre estoy en el bando triunfador.”
- “Únete a mi, o muere.”
- *Alguien está recibiendo una paliza * “– Así es como acaba nuestra demostración. ¿Alguna pregunta?”
Sexo: Masculino.
Raza: Nathrezim.
Clase: Señor del Terror.
Perteneciente a: Legión Ardiente, Forsakens.
Ocupación: Mayordomo de Sylvanas.
Estado: Vivo.
Parientes: Balnazzar y Detheroc. (hermanos).
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